16 de agosto de 2017


Tenía ganas de hablar sobre Neymar Jr., pero no de la manera en que los medios durante lo que va de agosto [de dos mil diecisiete] lo han analizado. El brasileño ha sido tema de múltiples opiniones desde -y antes- del tres de agosto, cuando se hizo oficial su traspaso del Barcelona F.C. al París Saint Germain por una cifra más allá que extraorbitante: 262 millones de dólares

Y no, aunque me gusta el fútbol, prefiero no hablar del tema en el blog porque suele ser un asunto ambivalente... aunque eso no lo exime, al mismo tiempo, de ser abordado desde la perspectiva típica de este espacio: la crítica y análisis social. 

La mayoría debemos de trabajar, bien sea en lo que siempre quisimos ser o en lo que la vida se ha encargado de presentarnos y acomodarnos pero, independientemente de cualquiera que sea el caso, una cosa es cierta: el dinero, de una u otra forma, es lo que nos mueve

Buscamos trabajar en dónde nos paguen mejor. Y si estamos ya dentro de una empresa el ansia de ascender de puesto es, principalmente, porque necesitamos ganar más. El dinero, les guste o no a los más puristas del tema felicidad, no deja de ser un elemento que hace "más bien" tenerlo que necesitarlo. 

Pero luego hay personas que escapan de la más extravagante imaginación con salarios anuales que muy pocos del común de los mortales aspiran [mos] si quiera a sumarlos como ingresos totales de toda una vida laborada. 


Neymar Jr. es uno de esos pocos. Y tanto medios deportivos como la sociedad en general vio en el cambio de equipo del ariete brasileño al dinero como parte de la ecuación que motivó dicha migración.

Pero hay un pero... o al menos se puede ver a algo más que dinero dentro de los elementos que hicieron que el astro sudamericano eligiera París como su nueva casa. 

En el medio de Silicon Valey se da mucho el intercambio de ejecutivos de alto nivel entre las empresas poderosas del mundo de la informática. Un día puedes trabajar para Apple (por un salario tipo Neymar) y seis meses más tarde cambiar a Amazon, para dentro de un año iniciar una startup

¿El motivo? 

Precisamente es eso, tener un motivo más allá del salario para hacerlo. Las personas que logran tener ingresos anuales que llegan a los miles buscan trabajar en lo que les impulsa a ser mejores, en aquello que los impulsa a superarse día con día y con lo que se sienten identificado. 

¿Qué quiero decir? Que ellos, como la ex figura del Barcelona, siguen sus sueños, se ponen retos... porque pueden darse el lujo de ello. 

La mayoría de las personas, trabajemos o no en lo que nos gusta, intentamos superarnos día con día porque realmente queremos esos pocos cientos de pesos [dólares] más en nuestro bolsillo; pero aquellos a los que literalmente les sobra el dinero muchas veces toman decisiones no por lo que vayan a ganar sino por lo que el cambio en sí representa y significa para ellos. 

Messi opacaba al brasileño. Neymar no sería nunca la figura central del Barça... y eso es lo que el jugador necesitaba encontrar. Un sitio, un equipo en donde todo girara en torno a él. 

Y lo consiguió. 

Más allá de que su traspaso se convirtió en algo histórico para el fútbol mundial, Neymar Jr. quería algo más que dinero: protagonismo aunado a que el dinero es el efecto colateral de su decisión. 



Imágenes | Goal

* las imágenes son utilizadas solo con fines ilustrativos; pertenecen a sus respectivos titulares del copyrigth. 

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