8 de mayo de 2017


La imagen que encabeza esta publicación proviene del filme Hasta el último hombre (Hacksaw Ridge; 2016), recién estrenada en Netflix. El artículo en sí no es una crítica/comentario del filme, al menos no a raja tabla, sino un análisis reflexivoal trasfondo de la historia, real, que inspiró el filme. 

Mel Gibson (director de la película) toma la vida de Desmond Doss, soldado norteamericano de la II Guerra Mundial, quién se convirtió en el primer objetor de conciencia en recibir la Medalla de Honor al salvar a más de setenta y cinco soldados heridos, a costa de su propia vida.  

¿Y qué es un objetor de conciencia?

En palabras llanas, [es] aquél que se niega a acatar órdenes, actos ó servicios, ó leyes, apelando incompatibilidad con [susmotivos éticos o religiosos.

En el caso del buen Doss, interpretado por Andrew Garfield, su negativa es por motivos religiosos. Él se crió en el seno de una familia perteneciente a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, en Virginia (EU); es decir, en pleno Biblie Bet (Cinturón Bíblico) norteamericano.

Pongamos más contexto: el Cinturón Bíblico, como coloquialmente se le llama, comprende una basta región al sureste de los Estados Unidos con un arraigo particularmente especial (fanatismo, en cierto grado) con cuestiones religiosas, morales y políticas. Es decir, tendencias y posturas algo -muy- ortodoxas. 


Desmond decide enlistarse aunque no comulga con la idea de la violencia, y menos aún con la opción de portar un arma de fuego; el quinto mandamiento cristiano [no matarás] no es algo optativo, bajo ningún motivo.

¿Su motivación, entonces?: Ser paramédico, ir a salvar vidas cumpliendo así con Dios y con la Patria.

Evidentemente eso implica un problema, grande, pero pese a ello y tras una serie de eventos tanto afortunados como no tanto durante el primer arco de la cinta, logra mantenerse en su batallón y enfrentar literalmente la muerte.

Y aquí me quiero detener un poco.

Por la negativa a usar un rifle el protagonista llega incluso a corte marcial, no sin antes haber sufrido bullying tanto de sus compañeros como de sus mandos medios y superiores. Vive literalmente, le hacen vivir, un infierno buscando que ó 1) traicione sus valores y use un arma ó 2) que renuncie. 


Como dije, no lo logran y he aquí lo que da título a éste newsletter: ¿hasta dónde eres somos capaces de defender lo que creemos, ¿ó en quién creemos?, ¿hasta qué punto ó en qué punto podemos flanquear? 


Dicen que todos tenemos un precio. Tristemente muchas veces es verdad. La vida, las situaciones, el entorno, los que se dicen amigos... hacen (aunque es un decir, al final es decisión propia) que traicionemos lo que decimos defender ó creer.

Desmond Doss llegó al extremo con su convicción, la defendió a capa y espada sabiendo las posibles consecuencias (cárcel) de su decisión. No flanqueó, y más tarde, en el campo de batalla, demostró que el valor que reveló al momento de enfrentarse por su ideales era el mismo e incluso más a la hora de la verdad, en plena acción.   

Ser consistente, coherente, con lo que dices creer y con lo que haces; eso es lo verdaderamente importante de creer en algo. El protagonista del filme siempre se mantuvo sólido con sus ideologías y posturas religiosas (incluso ayudó -curó- al enemigo) y, lo más destacable: hizo eco en sus compañeros

Hay una frase del filme, con la que quisiera cerrar, que le dice el general a Doss previa a su última campaña: "tus compañeros creen en cómo tú crees".

¿Logramos convencer a los otros de nuestras creencias (religiosas o no) con nuestros actos?


HackSaw Ridge.
Cross Creek Pictures, Pandemonium Films, Permut Productions, Vendian Entertainment, Demarest Media, Kilburn Media. Estados Unidos - Australia, 2016.
Guión: Andrew Knight, Robert Schenkkan.
Director: Mel Gibson.
Reparto: Andrew Garfield, Sam Worthington, Luke Bracey, Hugo Weaving, Teresa Palmer, Rachel Griffiths, Vince Vaughn.
Fotografía: Simon Duggan. 
Música: Rupert Gregson-William.


PROS:

>> La fotografía es excelsa. Las imágenes son increíblemente crueles y reales, así que aunque es B-15 (clasificación apta para mayores de quince años) muestra contenido no apto para personas susceptibles a ver vísceras, cabezas volando o cuerpos humanos desmembrados con fuerte realismo.

>> Andrew logra darle un importante giro a su carrera (luego de Spider-Man) viéndose bien en el filme y consistente. Logras empatizar con el personaje y con el dolor que siente.

>> El romance se ve algo forzado. Existe química entre los dos (Doroty y Desmond) y se justifica porque así entra a la medicina pero, tras la segunda parte del filme, como que va de más.

>> Cuando terminas de verla (tras 120 minutos) te quedas con sentimientos encontrados: mucha acción y violencia, desgarradora y emocionante, pero con un mensaje en su trasfondo: ser fiel a uno mismo. 

>> Dios se toca, es evidente, pero nunca se siente en carácter proselitista. 

CONTRAS

>> Existen demasiados personajes secundarios en el ejército que aunque impactan de cierta forma en la historia no logras profundizar en ninguno logrando que pierdan la aparente fuerza con la que aparecen.  

>> El rencor y trauma que siente Doss hacia su papá es lógico pero le resta cierto peso a esa convicción que defiende desde el primer momento que entra al ejército.  

>> Papá, hermano, madre... al final de la primera parte de la cinta (la segunda, podríamos decir, inicia cuando llegan al campo de batalla) desaparecen totalmente. Creo que se podrían haber desarrollado un poco mejor. 



Imágenes | The Movie DB 

* las imágenes del filme son utilizadas solo con fines ilustrativos; pertenecen a sus respectivos titulares del copyrigth. 

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