3 de mayo de 2017


Aristóteles afirmaba que el alma era aquello que le daba plenitud al ser humano. Organizaba al cuerpo, y por dicho ordenamiento, podía entonces ejecutar funciones vitales. Contrario a Platón, el alma aristotélica no puede subsistir sin el cuerpo. 

A continuación, cuatro puntos breves y concisos, sobre cómo aborda el filósofo el concepto del alma en su libro Acerca del Alma:


1.    Descripción de la relación entre alma y cuerpo de Aristóteles:

El alma es la organización del cuerpo vivo (su actualización o plenitud) y ella es lo que lo diferencia de un cadáver. El cuerpo, bien organizado (es decir, con el alma), tiene la potencialidad de llevar a cabo las funciones vitales. La actualización de dicha potencialidad, que es la actividad biológica, es la vida.

Aristóteles dice que el alma no es un espíritu separable del cuerpo, como sostenía Platón, ya que no puede existir sin el cuerpo, al ser la forma o estructura de un cierto tipo de cuerpo, el cuerpo vivo, pero tampoco es ella misma un cuerpo, sino algo de un cuerpo, su forma o estructura.

La unión del cuerpo/alma no es accidental sino sustancial. No existen alma y cuerpo por lados diferentes, ambos existen exclusivamente en la sustancia del “hombre”, la distinción es real pero solo puede ser pensada. No es inmortal ya que no puede subsistir de forma separada con la materia.

2.    Dos definiciones del Alma:

El alma es un principio constitutivo, inseparables e interdependientes que forman un compuesto sustancial con el cuerpo por lo que ninguno de estos dos elementos puede tener una existencia propia.

Es la forma de un cuerpo que tiene la vida en potencia y es un principio vital que realiza una potencialidad de la materia: constituye la realización de la capacidad, que es privativa de un cuerpo orgánico.

Aristóteles distingue tres clases de alma: vegetativa (propia de las plantas, pero presente también en los animales y en el hombre), sensitiva (de los animales y del hombre) y racional (exclusiva del hombre) con tres características: causa del movimiento del cuerpo, conoce (conocimiento) e incorpórea.

Es forma, y como forma es sustancia, en una de las tres determinaciones de la sustancia, que puede ser forma, materia o el compuesto de materia y forma.

3.    Argumento de Aristóteles sobre por qué el alma es principio:

Desde la racionalidad. Diciendo que es “entelequia [modo de existencia de un ser que tiene en sí mismo el principio de su acción y su fin] y forma de aquél sujeto que tiene posibilidad de convertirse en un ser de tal tipo”. El ser animado se diferencia del inerte porque ejecuta una serie de funciones o actos propios del vivir.

Los seres humanos no son los únicos seres que poseen alma, sino que es algo “propio” todos los seres vivos. El alma por tanto es el principio de la vida, la fuente de las actividades de cada ser vivo.

4.    Potencias del alma:

Para Aristóteles, el alma es una, pero dotada de cinco grupos de facultades (dunámeis): las "vegetativas" (threptikón), en relación con el mantenimiento y desarrollo de la vida orgánica; las del apetito (oretikón), o la tendencia a algún bien; las de percepción de los sentidos (aisthetikón); las de "locomoción" (kinetikón) que dirigen los variados movimientos corporales; y las de la razón (dianoetikón).







Imagen | Pixabay


Bibliografía:


McCarty, R y Anastasio, J. L.  (S/F). Facultades del Alma. Marzo 12, 2017, de: http://www.mercaba.org/FICHAS/Enciclopedia/A/alma_facultades_del.htm

Gomperz, T. (200). Tomo III. Pensadores Griegos (189 a 206). España: Herder.

Gomperz, T. (2000). Tomo II. Pensadores Griegos (407 a 419). España: Herder.

Montes de Oca, Francisco. (2006). Platón y Aristóteles. En La Filosofía en sus fuentes (32 a 70). México: Editorial Porrúa. 

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