Resumen de Laudato Si’: la nueva encíclica del Papa.


La tercera semana del junio, de dos mil quince, estuvo marcada por muchos movimientos en la sede del catolicismo ya que mientras los medios oficiales se preparaban para la publicación, el dieciocho de junio, de la segunda Encíclica del Papa Francisco, un periodista tuvo la osadía de difundirla algunos días antes.

El ocurrente fue el vaticanista Sandro Magister, corresponsal de del diario L'Espresso, que difundió -costándole su acreditación de Prensa en el Vaticano- con tres días de anticipación la segunda Encíclica del papado de Jorge Mario Bergoglio: Laudado si´, sobre el cuidado de la casa común.


A continuación un análisis a la Encíclica Laudato Si´ con base al documento filtrado que pese a que Federico Lombardi -portavoz de la Santa Sede- aseguró no era el trabajo final sino un borrador, curiosamente idéntico a su versión oficial, permite dar una rápido hojeada al pensamiento ecologista del Papa Bergoglio.

Previo a presentar los doscientos cuarenta y seis puntos que conforman el escrito se lee el cántico de las criaturas de san Francisco de Asís para luego continuar con un amargo lamento hacia el daño que los hombres, con su pecado, han hecho a la hermana agua y a la hermana tierra.

Como buen pontífice no deja de lado la Tradición. En la introducción el argentino hace un repaso de lo que dijeron sus predecesores acerca del cuidado de la naturaleza, desde Pablo XVI hasta Benedicto XVI.

Posteriormente Francisco cita textos de líderes religiosos no católicos que, al igual que él, lamentan el daño a la Creación por parte del hombre, uno de éstos líderes es el patriarca Bartolomé (Patriarca de Constantinopla, ortodoxo).

Francisco hace un énfasis el santo de Asís para quien el Papa es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo débil que invita a reconocer en la naturaleza un libro espléndido en el que dios habla de su belleza.

Lo que está pasando en nuestra casa es como titula el obispo de Roma al primer capítulo de la encíclica en donde analiza los cambios climáticos que afectan muy especialmente a países subdesarrollados.

El punto sesenta y uno es para enmarcar. En éste se resalta que sobre muchas cuestiones la Iglesia no tiene una voz definitiva, sino que debe promover debates científicos honestos aunque, sostiene, es tan solo cuestión de mirar la realidad con sinceridad para ver que existe un grave deterioro de nuestra casa común, el Planeta.

El Evangelio de la Creación es el título del capítulo segundo que trata sobre la luz de la fe y la sabiduría del relato bíblico alrededor del destino universal de los bienes. De acuerdo a Bergoglio los creyentes y no creyentes están de acuerdo -hoy- en que la tierra es un heredad común cuyos frutos deben ir en beneficio de todos.

Al mismo tiempo recuerda que si bien la Iglesia reconoce un derecho a la propiedad, sobre éste pesa una hipoteca social ya que los bienes, sostiene Francisco, sirven para el fin que dios les ha dado. Siguiendo la línea, en dicho sentido, el medio ambiente es un bien colectivo, patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos.

El análisis en el tercer capítulo, la raíz humana dela crisis ecológica, se centra en la globalización del paradigma teonocrático. La denuncia del argentino es que la inmensa crecida tecnológica no ha estado acompañada por un desarrollo del ser humano en cuanto responsabilidad, valores y conciencia del respeto al entorno.

Ecología integral es lo que el líder católico propone en el cuarto capítulo, diferenciando entre ecología ambiental, económica, social, cultural y de la vida cotidiana buscando en todo el Bien Común, definido por Francisco, como el respeto de la persona humana como tal, con derechos fundamentales e inalienables ordenados a su desarrollo integral.

Diálogo entre política y economía, así como entre ciencia y fe es parte de las líneas de acción y orientación que es propuesto en el capítulo cinco. El Papa sostiene que para los países pobres la prioridad en su agenda debe de ser la erradicación de la miseria y el desarrollo de sus habitantes mientras que la reducción de contaminantes debiera ser, según Francisco, promovida con el apoyo de los países ricos.

Educación y espiritualidad ecológica, título del último capítulo de la encíclica (el sexto) propone apuntar hacia un estilo de vida diferente, en alianza entre la humanidad y el ambiente.

Se puede decir que los puntos quince y dieciséis del documento resumen perfectamente la intención y estructura del documento, aquí lo más relevante de ambos.

(15)  Espero que esta Carta encíclica […] nos ayude a reconocer la grandeza, la urgencia y la hermosura del desafío que se nos presenta. […] haré un breve recorrido por distintos aspectos de la actual crisis ecológica, con el fin de asumir los mejores frutos de la investigación científica actualmente disponible, dejarnos interpelar por ella […] y dar una base concreta al itinerario ético y espiritual […].

A partir de esa mirada, retomaré algunas razones que se desprenden de la tradición judío-cristiana, a fin de procurar una mayor coherencia en nuestro compromiso con el ambiente. Luego intentaré llegar a las raíces de la actual situación, de manera que no miremos sólo los síntomas sino también las causas más profundas. Así podremos proponer una ecología que, entre sus distintas dimensiones, incorpore el lugar peculiar del ser humano en este mundo y sus relaciones con la realidad que lo rodea. A la luz de esa reflexión quisiera avanzar en algunas líneas amplias de diálogo y de acción que involucren tanto a cada uno de nosotros como a la política internacional. Finalmente, puesto que estoy convencido de que todo cambio necesita motivaciones y un camino educativo, propondré algunas líneas de maduración humana inspiradas en el tesoro de la experiencia espiritual cristiana.

(16) […] Algunos ejes que atraviesan toda la encíclica. Por ejemplo: la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, la convicción de que en el mundo todo está conectado, la crítica al nuevo paradigma y a las formas de poder que derivan de la tecnología, la invitación a buscar otros modos de entender la economía y el progreso, el valor propio de cada criatura, el sentido humano de la ecología, la necesidad de debates sinceros y honestos, la grave responsabilidad de la política internacional y local, la cultura del descarte y la propuesta de un nuevo estilo de vida. Estos temas no se cierran ni abandonan, sino que son constantemente replanteados y enriquecidos.  


Como cito inicialmente, el resumen está basado en la Encíclica, en italiano, filtrada, días antes de su presentación y pese a que una vez hecha pública las semejanzas entre ambos documentos son inegables es necesario una relectura, de la oficial, para una reflexión más profunda, con un argumento más sólido y rumeado, y así poder compartir una opinión-crítica a lo que Francisco se propuso tratar en su segundo documento como Papa. 

Para finalizar, el canal de Youtube Observatório do Clima (brasileño) hizo una especie de trailer, de ésos que se hacen para promover películas, de la encíclica Laudato Si´. Está divertido. 


 

La imagen que encabeza el artículo fue obtenida del sitio Vatican.va; el resumen está basado en el documento filtrado por Sandro Magister que fue publicado en su blog personal; el vídeo se puede ver en Youtube
encíclica del papa, encíclica ecológica, papa francisco, laudato si, sobre el cuidado de la casa común, francisco de asís, san francisco, bergoglio, segunda encíclica , papa por el planeta

Comentarios

Artículos Populares: