Ir al contenido principal

¿Rezan los científicos?, Albert Einstein responde.


Una pregunta curiosa en mil novecientos treinta y seis captó la atención e interés por parte de una clase de sexto grado de la escuela dominical de la Iglesia Riverside (Manhattan, EU) y la mejor manera de resolverla, pensaron los pequeños miembros de la clase, era presentarla al mejor científico que conocían. 

La interrogante era la siguiente: ¿rezan los científicos?; el niño Phyllis escribió una carta al enmiende físico y tanto la carta enviada como la respuesta del científico judío, fue publicada -rescata el Huffington Post- en dos mil dos en el libro Querido profesor Einstein: cartas de Albert Einstein desde y hacia los niños 

Las cartas en mención aquí las transcribo:

19 de enero, 1936.
Mi querido Dr. Einstein:
Hemos planteado en nuestra clase dominical la pregunta: ¿los científicos rezan? Todo comenzó cuando le cuestionamos a la maestra si podríamos creer en la ciencia y en la religión. Buscamos dirigimos a los científicos y otros hombres importantes para tratar de tener nuestra propia pregunta contestada.
Nos sentiremos muy honrados si responde a nuestra pregunta: ¿Los científicos rezan, y qué es lo que ellos piden?
Estamos en el sexto grado, en la clase de la señorita Ellis.
Atentamente, Phyllis.

Quizá lo que más causó sorpresa entre los amigos de Phyllis fue que el gran científico respondiera tan solo cinco días después -recordemos que estamos trasladándonos a la época de las cartas hechas a mano-.
Aunque la carta del Nobel de Física no revela mucho de sus creencias, no deja de ser memorable el hecho de que dos personas tan alejadas y diferentes pudieran charlar un poco sobre religiosidad y creencias.

24 de enero 1936.
Querido Phyllis:
Voy a tratar de responder a tu pregunta tan simple como pueda. Aquí está mi respuesta:
Los científicos creen que todas las casas que suceden, incluyendo en los asuntos de los seres humanos, se deben a las leyes de la naturaleza. Por lo tanto un científico no puede estar inclinado a creer que el curso de los acontecimientos puede ser influenciada por la oración, es decir, por un deseo sobrenatural manifestado.
Sin embargo, debemos conceder que nuestro conocimiento actual de esta fuerza es imperfecta por lo que al final la creencia en la existencia de un espíritu superior recae en una clase de fe. Tal creencia sigue siendo generalizada, incluso con los logros actuales en la ciencia.
Pero también los que estamos seriamente involucrados en la búsqueda de la ciencia -las causas de todo- nos convencemos de que un espíritu se manifiesta en las leyes del Universo, y éste, sin duda, es muy superior al hombre. 
De esta manera la búsqueda de la ciencia conduce a un sentimiento religioso de un tipo especial, que a su vez es muy diferente de la religiosidad de alguien más ingenuo.
Con saludos cordiales, A. Einstein.

Albert Einstein, ciencia y religión, sentimiento religioso científicos, la fe de un científico, espiritualidad ciencia
La imagen que encabeza el post la obtuve de Deviantart mientras que el contenido de las dos cartas es una traducción libre de un artículo publicado en The Huffington Post 

Comentarios

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...