About Me

test

Duis autem vel eum iriure dolor in hendrerit in vulputate velit esse molestie consequat, vel illum dolore eu feugiat nulla

¿Es la Biblia un libro de ficción?


Para la cadena norteamericana Costco, en uno de sus almacenes en California (EU), sí lo fue por un breve periodo de tiempo ya que catalogaron al texto sagrado a finales de noviembre (de dos mil trece) por error -dijeron ellos-  como un libro de ciencia ficción.

Un pastor de una iglesia ecuménica de Simi Valley (California) encontró el libro sagrado cuando se disponía comprar un regalo y de inmediato denunció la imagen (es la que encabeza el post) en su cuenta de Twitter con el siguiente comentario:

"Costco tiene Biblias a la venta en el género de ciencia ficción hmmmm". La denuncia de inmediato tuvo repercusión tanto positiva como negativa.

A los pocos días el diario The Los Angeles Times reportó que los almacenes transnacionales por medio de un comunicado expresaron una disculpa argumentando que se catalogó así debido a que un distribuidor etiquetó erróneamente un pequeño porcentaje del texto milenario; a su vez afirmaron trabajar para evitar futuras fallas.

Independientemente de la disculpa y de toda la controversia que causó (sobre todo en las redes sociales) subrayo que pese a que muchos cuestionan la vigencia del sentimiento religioso en occidente el efecto y el suceso en sí generaron un gran eco.

¿Pero son realmente la Biblia o cualquier libro sagrado (léase el Corán, el Talmud, etc.) libros de ficción?

La respuesta no tendría por qué ser difícil ya que es claro que el no es lo más idóneo. Y no doy un no por tener un pasado creyente sino por estudiar precisamente a las religiones.

Muchos de los debates se deben a que la Biblia suele ser y ha sido mal leída, interpretada y por ende tratada. 

Es verdad que no es un libro histórico, mucho menos un texto filosófico pero aunque tiene leyendas -o mitos- no es un escrito de ficción. Su lectura va más allá de lo que está ahí escrito.

Para catalogar un libro se le tiene que conocer y ésto se logra leyéndolo, sí, pero no de una manera literal (o textual), sino comprendiendo el trasfondo del mismo. Al menos éso aplica en la mayoría de los documentos religiosos.

Uno de los conflictos habituales entre creyentes y no creyentes es la veracidad de los hechos narrados (milagros, sucesos "mágicos", etc.) y cuando la evidencia muestra que muchos de ellos si es que sucedieron están lejos de ser tan sorprendentes como lo dice la Biblia inmediatamente ha generado sin fin de situaciones adversas, como discusiones, peleas o incluso pérdida -supuesta- de fe.

Los escritores de la Biblia, entendiéndolos como inspirados o no, fueron personajes orientales que tuvieron en mente que sus líneas serían leídas -y comprendidas- por su gente; nunca imaginaron que culturas y generaciones muy posteriores tendrían acceso a sus documentos. 

Y por ello al momento de leer un documento milenario, oriental y con un trasfondo espiritual -fueron redactados para creer, no en los hechos sino en el generador de los mismos- no nos podemos -ni debemos- dejar conducir por la evidente y clara redacción mitológica-mágica-ficticia.

La Biblia es un libro religioso, espiritual. Y sí, tiempo atrás se cometió el error de que quienes la leían creían ciegamente en la existencia de un Noé, de Adán o de cualquiera de los héroes sorprendentes del documento pero las cosas poco a poco han ido cambiando.

La exégesis -arte de interpretar- actual, moderna y aceptada -incluso por la ICAR (Iglesia Católica Apostólica Romana)- ve y busca en las líneas redactadas originalmente en hebreo, griego y arameo lo que los escritores pretendieron transmitir y no cómo lo transmitieron.

Brevemente. 

El texto bíblico fue escrito con la intención de comunicar un quién no un cómo y utiliza elementos propios de la época -alegorías- para expresar sus ideas. 

O sea, quien lo lee debe entender que el hagiógrafo -escritor- lo que busca transmitir es quién creó el mundo, quién es el generador de vida, a quién hay que adorar no cómo pasaron las cosas ni cómo se generaron, y mucho menos pretende ser una bitácora histórica -como lo entendemos hoy en día, al pie de la letra- de la historia de vida de un pueblo (los Israelitas).

Y cuando nos referimos al conocido como Nuevo Testamento, los escritos que nacieron a partir de la persona de Jesús de Nazareth, la parte más sagrada del documento para los cristianos, la cosa también aplica algo similar. 

Los escritos neotestamentarios nacen desde la experiencia de fe y espiritual de los escritores e intentan transmitir a sus lectores su óptica espiritual y el cómo entiende su comunidad -el entorno donde se escribió el texto- a Cristo, a quien tienen como Hijo de dios y posteriormente con el rumiar teológico como dios mismo encarnado. 

Es verdad que muchos creyentes con tilde de fanatismo leen la Biblia y entienden con certeza dogmática que las murallas de Jericó fueron derrumbadas a trompetazos pero no porque unos millones se fanaticen los críticos serios deben cometer el error de colocar un libro espiritual/religioso como un texto de ficción. 



biblie fiction costco, biblia libro ficción, costco fiction book, biblie fiction
La noticia de la Biblia ficticia la leí en Kron4 mientras que la imagen que encabeza el post la obtuve en la web de Good Morning America.

0 comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por comentar!