Cuestiones básicas del sexo según la Biblia.

qué dice la biblia del sexo, es malo para la biblia el sexo, prohibe la biblia sexo, homosexualidad en la biblia, por que es malo ser homosexual, que dice la biblia de la homosexualidad, prohibe dios anticonceptivos, aborto en la biblia, dios permite el aborto

El sexo, el tener relaciones sexuales, siempre ha sido un tema medular dentro de la naturaleza humana [no por nada es el medio natural cómo se conservan las especies] pero cuando juntamos la palabra con la religión o creencias en seres divinos el asunto se complica un poco.

Las creencias del ser humano -y los dioses en los que ha creído, y cree- han hecho que la opinión respecto al tema cambie con frecuencia. En los diferentes libros sagrados muchas veces cada quien interpreta lo que su dios le dijo al autor de la manera que lo considera más oportuno o idóneo a la época en la que se vive; la Biblia, el libro más vendido de la historia -y el menos leído completo-, no es la excepción. 

Dentro del judaísmo el sexo se ve de una manera y el cristianismo también pone de su parte cambiando, algunas veces, la óptica entre los diferentes grupos de cristianos. En ésta ocasión tocaré la interpretación que hace un movimiento religioso al respecto: los Testigos de Jehová.

Por ordinario, quienes estudiamos -o pretendemos- las creencias y religiones mundiales no contemplamos a éste grupo dentro del segmento cristianismo ya que ellos no creen en la Trinidad, misterio inefable de la cristiandad tanto de católicos como de los llamados protestantes y ortodoxos. 

Así que, extraído directamente la revista La Atalaya -edición para el público- del primero de noviembre de dos mil once les comparto un breve resumen acerca de su artículo de portada y, por ende, la interpretación oficial que ellos realizan de los textos bíblicos acerca de las relaciones sexuales

Cabe mencionar que la publicación se realiza en ciento noventa y cinco idiomas siendo considerada como la revista de o con contenido religioso más grande [por el tiraje y alcance] del mundo. 

Iniciemos el análisis de la Biblia vía los TJ [abreviando, por cuestiones prácticas] con lo que el texto sagrado dice, según su exégesis, en relación con disfrutar o no las relaciones íntimas. Ellos aseguran que dios no creó los órganos sexuales humanos únicamente para reproducirse sino que una pareja casada puede [y debe] demostrarse cariño del modo que a ambos les agrade.

Eso lo afirman tomando el libro de los Proverbios, en su capítulo cinco, versículos 18 y 19: regocígate con la esposa de tu juventud [...] que sus propios pechos te embriaguen todo el tiempo. Con esta cita sostienen que las relaciones sexuales permiten [además de la reproducción] satisfacer las necesidades físicas y emocionales de la pareja manteniendo con ello una relación estrecha y afectiva. 

En cuanto a con quién tener sexo la cosa cambia. Basándose en la Carta a los Hebreos [capítulo trece, versículo cuatro]: dios juzgará a los fornicadores ellos traducen e interpretan la palabra griega pornéia/fornicar de una manera amplia. 

Fornicar es, pues, para los TJ no solo tener relaciones íntimas sino que engloba además todo tipo de coito -adulterio, homosexual, zoofílico- así como el uso indebido de los órganos sexuales de personas que no son marido y mujer aunque también condenan las prácticas que no cumplen con el propósito para los cuales los órganos fueron creados. 

Si tomamos literalmente el Antiguo Testamento muchos podrían pensar que, según algunos de sus pasajes, se permite la poligamia. Respondiendo a ello el movimiento religioso afirma que aunque dios lo permitió él no dio origen a ello ya que a Adán [sí, para ellos él existió] solo le dio una mujer. 

Fue Jesucristo quién restauró el orden original de las cosas sentenciando en Mateo [19, 4-5]: [...] por esto el hombre dejará a sus padres y se adherirá a su esposa, y los dos serán una sola carne

Usar o no anticonceptivos suele ser tema de debate entre las diferentes religiones; los TJ los consienten ya que en ningún lugar de la Biblia está condena la natalidad de manera explícita además de que ni Jesús, ni sus discípulos, brindaron a los cristianos instrucciones sobre la procreación.

Los fieles a las doctrinas según la óptica de Rusell [su fundador] son quienes deben decidir si van o no a tener hijos, cuántos y el momento que, en caso afirmativo, consideren adecuado. Optar o no por algún método [que no sea abortivo es la única consigna] es su decisión y responsabilidad. 

Y ya que se ha tocado el tema del aborto, para los TJ dios considera que la vida es sagrada y, bajo su óptica, hasta un embrión es un ser vivo único y distinto: mi embrión vieron tus ojos, siendo aún imperfecto; y en tu libro estaban escritos todos mis miembros, que fueron luego formados, cuando aún no existía ni uno de ellos [Salmo 139, 16]. 

Así pues dios estipula para aquellos que dañen la vida de una criatura en la matriz un castigo. Acabar con la vida de un no nacido es un asesinato: si algunos riñen, e hieren a una mujer embarazada, y ésta aborta [...] serán penados; lo sostiene el libro del Éxodo en su capítulo veintiuno, versículo veintidós. 

Divorciarse está permitido para los Testigos de Jehová aunque solo cuando el motivo es la fornicación [sexo fuera del matrimonio] ya que, según Jesús, quien se divorcia y se casa con otro siendo el divorcio no por infidelidad, cometerá adulterio. Toman el Evangelio de Mateo, capítulo 19, 9 como sustento. 

Y es que si alguien se separa de su cónyuge con fines de contraer nuevas nupcias o vivir con otra persona será, según ellos, candidato al castigo divino y al odio de dios ya que él [dios] odia a quienes traicionan y recurren al engaño.

En la Biblia se encuentra en base a su interpretación la condena, tajante, a las relaciones sexuales  homosexuales [ver carta a los Romanos, 1, 26 y 27 y la epístola a los Gálatas 5, 19-21] aunque no por eso [la desaprobación al coito con personas del mismo sexo] los dejan de amar.

De esta manera en la publicación aseguran que los cristianos verdaderos [categoría que desde luego ellos se autopromueven] no aprueban las prácticas gais [gays] tratan con bondad a todas las personas [incluidos los homosexuales] puesto que honrar a todos, amar a los hermanos, temer a dios y honrar al rey forma parte de la ley [lo afirma el Evangelio de Mateo en su capítulo siete, versículo doce].

Acerca del sexo telefónico, el cibersexo, el sexting [envío de imágenes o mensajes eróticos] y la masturbación no tienen una postura tajante como tal. En todos los casos aluden que aunque la Biblia no alude a éstos términos, y por ende no da una postura determinada sobre ellos, sí pide que el creyente tenga una actitud de recato en la conducta puesto que eso es propio de personas santas [en este rubro entra también el no hacer bromas obscenas o mantener actitudes indecorosas].

Para ellos realizar dichas prácticas promueve la idea egoísta de que lo único importante es complacerse a uno mismo además de que generan una visión distorsionada del acto sexual. Así pues, en general, dicen que los gestos son egocéntricos y por ende, perjudiciales.  

Imagen | Flickr
Fuente | La Atalaya, publicación del 1 de noviembre de 2011, edición general; tema de portada [síntesis personal].