¿Para qué sirve la religión?

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En planos antropológicos -y las ciencias religiosas lo respalda- la religión, como tal, ha sido originada por el pensamiento del hombre consecuencia de nuestra necesidad como seres pensantes y preguntones para o en pro de responder las famosas dudas existenciales que a lo largo de nuestra historia nos han atormentado: ¿de dónde venimos, a dónde vamos, por qué existimos, qué pasa cuando morimos? más un largo etcétera.

Pascal Boyer, un excelente antropólogo y analista de la historia de las religiones, define al origen de las creencias de la siguiente manera: la mente humana exige explicaciones, el corazón humano busca consuelo, la sociedad humana requiere orden, y el intelecto humano tiende a la ilusión: surgen las religiones.  

Buscando en mi acervo web encontré unas breves definiciones de los usos que le podemos dar a las religiones -todas- vistas bajo una lupa laica o secular:

Como fuente de explicaciones: En un principio buscó -la religión- explicar los fenómenos naturales, haciendo controlable lo incontrolable de la naturaleza; explicar las experiencias psíquicas que escapan a explicaciones lógicas, tales como sueños, premoniciones; explicar el origen primordial de las cosas y la existencia del bien y del mal, de la dicha, y sobre todo, del sufrimiento.

Como fuente de consuelo: Dota a la persona de una noción de su lugar y misión en el mundo, reduciendo la ansiedad que produce la falta de arraigo y de propósito y proporciona consuelo al brindar un marco de creencias en las que se hace más tolerable la idea de la mortalidad.

Como fuente de orden social: El pensamiento religioso logró unir a la sociedad sentando las bases de una organización ordenada y moral. La religión supuso una fuente del orden social ahí donde los liderazgos eran inexistentes o incontinuos, aun antes que el derecho o los sistemas de gobierno.

Como respuesta a la tendencia natural del hombre hacia la ilusión: Mediante esta faceta las personas pueden creer cualquier cosa y coincidir, con la consabida simplificación consecuencia de que la creencia religiosa sea, por naturaleza, irrefutable, propiciando el creer en vez del refutar.

Cada quien es libre de creer o de no creer lo que quiera, de pensar o aceptar una postura o de rechazarla. Como analista religioso -de ellas, todas- escrutiño todas  las hipótesis sobre el origen y función de la religión: un fenómeno global que ha ocupado y ocupará gran parte de la vida humana en todos los tiempos ya que, nos guste o no, la tendencia a lo sobrenatural es algo que, en particular, es muy humano

Texto| Asimov
Imagen | Flickr