Ir al contenido principal

Nos acabamos el planeta.


Se dice que más del noventa por ciento de las especies que han existido se encuentran desaparecidas ya sea por una extinción masiva o una de manera paulatina.

Y aunque la Madre Naturaleza en su mayoría se ha encargado de erradicar la vida que hace surgir es el hombre desde que ha habitado el planeta [irónicamente llamado Tierra cuando su mayoría es agua] quien hace que el proceso se haya acelerado y sobre todo que éste ya no sea selectivo, como antes, sino que de manera radical se ha arrasado con la vida a nuestro entorno que gratuitamente se nos da.

El ser humano no se conforma solo con destruir la vida a su alrededor sino también al mismo planeta, al hogar que tenemos, hasta ahora, todos en común. Nuestra naturaleza, como especie, es acabar con todo buscando nuestro egoísmo y propia exaltación; lo que nos estorba o entorpece es mejor eliminarlo. No sabemos ser uno mismo, nos importa poco que los demás compartan con nosotros nuestro ADN, nuestra raza.

Algunos dicen que habrá un Apocalipsis, un Armagedon o algo similar en donde una deidad se encargará de destruir todo para realizar un juicio universal de toda la humanidad [la pasada, la presente y la futura] pero, siendo realistas y sin ofender a nadie, eso dista mucho de ser verdad. Y puedo apostar que incluso no tendremos que esperar al Big Crunch ni a la explosión de nuestro Sol; el propio hombre está generando su ocaso, como especie y como ciudadanos del orbe; nosotros nos estamos encargando de eliminar nuestro planeta y de paso, la vida en ella, incluida la nuestra.

A colación les muestro un vídeo que presenta las cien especies más amenazadas -tan solo en el continente Americano- por nosotros, por el ser humano. Espero nos ayude a reflexionar sobre lo que estamos haciendo y sobre todo lo que permitimos con nuestra indiferencia para con esto poner un stop a nuestra vida y empezarnos a preocupar y ocupar por el bien de la casa universal del ser humano, la Tierra, con todos sus habitantes.

No seamos egoístas, el planeta les pertenece a todos: a hombres y mujeres, a las plantas, a los animales, a los océanos, a la tierra bajo nuestro pies, al Universo...



Imagen | Rufus Gefegenen 
Vídeo original | RARE

Popular esta semana:

En Arabia Saudita ser ateo es como ser terrorista.

Así es, amable lector, loco pero terriblemente así de cierto. 
Con el objetivo de eliminar toda posibilidad de disidencia política, el rey Abdullah de Arabia Saudita proclamó el diecinueve de abril de dos mil catorce una serie de leyes que, en algunas de éstas, deja claro la definición de que los ateos son terroristas.
La propuesta de las leyes inició en enero de dos mil catorce y pese a que Human Rights Watch publicó en marzo de dos mil catorce un informe sobre los abusos de las propuestas de ley éstas procedieron sin problema. 
Éstos decretos crean un marco legal que criminaliza todo pensamiento o expresión disidente catalogándolo como terrorismo; las variaciones de pensamiento incluyen cargos como romper la lealtad con las leyes, difamar la religiosidad -ateísmo, entre otros-, sembrar la discordia además de intentar romper la seguridad interna al convocar manifestaciones. 
De acuerdo al Times de la India las leyes fueron motivadas buscando hacer frente al número de saudíes que viajaron…