viernes, 29 de octubre de 2010

¿Qué es la extrema unción?

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No suelo hablar de mí en el blog pues aunque se le puede llamar un blog personal está más enfocado a plasmar ideas, pensamientos, reflexiones, humor, poemas y trabajos de mi escuela; trato de que esta página sea la libreta de un estudiante de licenciatura en ciencias religiosas –con su respectivo pensamiento crítico– y no una bitácora de vida de Miguel Ángel García Calderón pero hoy haré una excepción después de darle un par de vueltas en la cabeza.

El día de hoy [viernes veintinueve de octubre de dos mil diez] me someteré a una cirugía después de un largo proceso de estudios que terminaron por arrojar que lo mejor para mi salud era someterme a ella; el procedimiento: una laparotomía exploratoria con probable resección (corte) de colon (intestino grueso) debido a su enorme tamaño; el tiempo de estancia en el quirófano, unas cinco horas; la recuperación de siete a diez días de estancia hospitalaria y tres semanas de reposo en casa.


Cuando compartí la tarde de ayer lo siguiente en Twitter muchos se sorprendieron y pensaron que mi operación es algo complicada, es verdad, mi situación es delicada pero no se considera de vida o muerte:

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Lo que pasa es que tristemente se tiene una mala información sobre el sacramento de la unción de los enfermos enfocándolo únicamente a personas en fase terminal.  La doctrina católica dice sobre esto lo siguiente:

Sus efectos (del sacramento) en el fiel son: gracia de consuelo de paz y de ánimo para vencer las dificultades propias del estado de enfermedad grave o de la fragilidad de la vejez; se consagra al enfermo para dar fruto por su configuración con la Pasión redentora del Salvador; se le contribuye al receptor en la santificación de la Iglesia y al bien de todos los hombres por los que la Iglesia sufre y se ofrece, por Cristo, a Dios Padre; y finalmente es una preparación para el último tránsito, o sea, para morir.

Su sustento bíblico es el siguiente:

“¿Está enfermo alguno entre vosotros? Haga llamar a los presbíteros [sacerdotes] de la Iglesia y oren sobre él, ungiéndole con óleo en el nombre del Señor” (Santiago 5, 14-15).

De esta manera como fiel de la iglesia católica me he preparado ante el Dios en el que creo (me confesé, fui a misa, comulgué y me dieron la unción) para entrar al quirófano confiado en Él, en la ciencia y en el equipo médico que me intervendrán esperando que las cosas salgan como tienen que salir de acuerdo a la disposición de Dios o como dirían mis amigos ateos, a los asares de la vida. 

Estoy tranquilo, confiando y con todo dispuesto para lo que venga pues espero que la cirugía resulte lo mejor posible y sobre todo que sea ésta el tratamiento definitivo a mi problema de salud aunque si no fuera así también creo estar preparado para ello.

Gracias a quienes han ofrecido oraciones por mi salud, a los que me han mandado mensajes vía Twitter, Facebook (la página oficial del blog "facebook.com/facedelblogdemigue") o Buzz para manifestarme sus porras y buenas vibras desde el primer momento en que supieron que estaba enfermo. Seguiré posteando mientras esté en el hospital, a ver de qué se me ocurre filosofar mientras esté con una rajada en el estómago…

Todas sus palabras tanto escuchadas como leídas las llevo en mi corazón; gracias a la tecnología por hacer posible que aún enfermo uno pueda seguir conectado al mundo por medio de la Red de redes.

Les dejo que ya es hora de entrar al quirófano...



Imagen | Daniel Bron

"(...) un blog es la voz sin editar de un individuo."
Dave Winer.