27 de septiembre de 2010

como se ve la tierra desde el espacio, vista tierra espacio, espacio tierra, la tierra desde el espacio


Desde la Estación Espacial se puede recorrer la órbita de la Tierra en noventa segundos. El ingeniero químico y astronauta norteamericano Donald Pettit Roy editó dos vídeos en donde nos muestra la vista que tiene de nuestro hogar en común desde el espacio.


El primer video que les comparto es un recorrido a toda la órbita de la Tierra en poco menos de cuarenta segundos. En el segundo video se puede apreciar una aurora boreal que engalana a todo el planeta. Ambos con calidad HD.

Espero les agrade. 

 

 

Imagen del post | Artbeco
Visto en | Microsiervos
Videos obtenidos | Canal de NASA en Youtube
Información sobre el astronauta | Wikipedia (En)
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18 de septiembre de 2010

pederastia romana

El pasado ocho de septiembre (del dos mil diez), Benedicto XVI –el Papa– concluyó su audiencia semanal con una frase polémica en contexto con la segunda parte de su catequesis sobre Hildegarda de Bingen (santa benedictina del siglo XII). Textualmente sus palabras fueron: «Los abusos del clero no se combaten tanto con el cambio de las estructuras de la Iglesia, como con un sincero espíritu de penitencia y un trabajoso camino de conversión».

13 de septiembre de 2010

religion como pene

Sé que el título suena escabroso pero cabe mencionar también que éste no es de mi autoría sino que tomo parte de una frase atea –que me encontré– y que en este artículo se buscará cuestionarla y sobre todo, protestar por la comparación pero vayamos con calma.

La frase con que titulé este post da origen a otras cuatro líneas –en inglés– en las que se mofa, de manera fuerte, de la religión como tal; y aunque no hace netamente una referencia a la Iglesia Católica, en su contenido hay parte de burla hacia dicha institución religiosa de manera sutil. 

Primero, y por ser este un blog en español, les comparto la imagen sin traducir –para evitar herir la sensibilidad de algunas personas– que da origen a las cuatro líneas de mofa. Posteriormente les muestro la traducción:


pene-religión-inglés




En castellano:


LA RELIGIÓN ES COMO UN PENE
Es bueno tener uno.
Está bien estar orgulloso de él.
Pero por favor no te lo saques en público y empieces a mostrarlo.
Y por favor no intentes introducirlo en las gargantas de mis hijos.


Sí, sé que es polémico y quizá a más de alguno le resulte extraño leer estas líneas en este blog pero cuando se trata de protestar creo que se tienen que mostrar las cosas como son.

Entendamos cada comparación y lo tonto de ellas.

El el título nos dice que la religión y un pene son prácticamente lo mismo. ¿Cómo? Recordemos que el pene es algo exclusivo para el hombre, así pues, decimos entonces que tener religión es algo privado para el sexo masculino cuando a lo largo de la historia de las religiones ha habido grandes mujeres creyentes aunque eso sí, no siempre con un protagonismo importante, pero el hecho es que no se priva a la mujer de lo más básico: creer. Un pene tiene como fin procrear e incluso podemos decir que otros de sus fines es dar placer. La religión ni procrea ni da placer, nos enseña a vivir y a convivir con los demás, entre otras cosas por lo que con el simple título del párrafo en busca de mofa podemos percatarnos de lo mal redactado y pensado de la comparación.

La primer línea, literalmente nos dice: es bueno tener uno aunque en este caso sería una. Podemos argumentar que sí, es bueno que uno tenga un credo ya que éste nos da y nos orienta nuestra vida y el como vivir aunque ateos o agnósticos nos pueden argumentar, válidamente, que la moral no depende de religión alguna. Así pues, en este primera frase tal pareciera que no existe problema alguno aunque desde el contexto de la misma se sigue considerando una agresión.

Dicen que el varón tiene una cierta obsesión o inclinación a su falo –por la segunda frase–, que éste es causante de comparaciones entre hombres y su tamaño o forma puede originar sentir un complejo de inferioridad. Digo que dicen porque en mi caso esto no me importa pero bueno, retomando el punto, el creer en algo –o incluso el no creer– genera cierto tipo de identidad y pertenencia que automáticamente nos hace sentir cierta arrogancia. Tengo un amigo ateo que concluye en sus perfiles de redes sociales: y soy ateo, con mucho orgullo, que mi trabajo me costó. De esta manera vemos que incluso el no tener una creencia, para algunos, es motivo de pertenencia e identidad por lo cual, esta segunda frase de la cita está mal pues también los ateos se sienten orgullosos de serlo.

En el tercer punto difiero un poco, y ahorita explico por qué. Obviamente hablando del pene es claro que no es adecuado andar mostrándoselo a medio mundo ya que se te consideraría –además de enfermo sexual– un exhibicionista pero en el caso de la creencia o increencia del ser humano esto varía un poco.

Si se dijo en la frase anterior Está bien estar orgulloso de él ¿por qué entonces no mostrar tu fe –o no fe– al mundo? Yo creo que un creyente está llamado a predicar y un no creyente a dar sus razones por las cuáles no cree. Mientras muestres tu fe con respeto hacia los demás y permitas el libre diálogo además de no fomentar la violencia no veo por qué no mostrar tu fe pero más importante que todo esto, y en donde creo que descansa el verdadero motivo de esta frase es el hecho de no imponer tu doctrina sino dejar libremente a tus conciudadanos elegir entre un creo u otro. Y al decir no imponer también implica no hablar mal del otro, no difamarlo o tachar sus creencias, no juzgarlo, o sea, dejar que el otro –o sea, tu oyente– elija o descarte tu opción de religión como resultado de una exposición clara y objetiva de tu doctrina y no como fruto de una descalificación pasiva a otros credos.

La última frase podría tomarse en base a dos cosas: lo anterior nombrado de no imponer o una protesta ante los casos de pedófilos; como ya tocamos lo de imposición me refiero ahora a lo segundo.

Pedófilos hay, sí, tanto sacerdotes católicos como pastores, tanto padres de familia como padrastros, tanto maestros como primos o hermanos. Así pues no se puede tachar una religión por la conducta moral de unos cuantos miembros del clero. En ningún momento apoyo la pedofilia y estoy a favor de su denuncia, en contra de darles una segunda oportunidad y de fungir de tapaderas, en pro de quitarles el fuero eclesial y de que paguen con cárcel pero no podemos –ni debemos– juzgar o prejuzgar a una institución religiosa –cual sea– por el hecho de que sus ministros de culto violan a infantes. Lo importante de una religión es su doctrina.

Es tonto querer comparar la religión –la que sea– con un miembro sexual, femenino o masculino (como en este caso) pues los tres –los dos miembros sexuales y la religión en general– tienen fines diferentes y no son, por ningún lado, comparables.


Imagen (post) | Flickr
Imagen en inglés | Tumblr

Apoyo de traducción | Folkvox y Google Traslate.



(religión, pene, ateísmo)

7 de septiembre de 2010

feytecnologia_blogdemigue

La llegada de los teléfonos inteligentes (smartphones), el boom que ha tenido el Internet en esta década del naciente siglo veintiuno, la falta de identidad religiosa de la mayoría de los seres humanos o el cómodo y fácil acceso a una computadora ha originado que las religiones y los nuevos movimientos religiosos (mal llamados sectas) focalicen su atención a donde está la gente y sobre todo, donde vivimos los jóvenes: el ambiente 2.0 (el Internet o el mundo móvil) Pero, ¿qué tan bueno es esto?


Y no me mal entiendan pero creo que todo en esta vida debe de tener ciertos límites o al menos, pautas que nos permitan no perder pisada. Leamos, querido lector, algunos ejemplos del uso que se le está dando a los teléfonos inteligentes por parte de las variadas religiones:

El iPray (yo rezo), disponible para el iPhone, permite mandar recordatorios con alarma para indicarle al feligrés la hora para rezar (recordemos que los árabes rezan obligatoriamente cinco veces al día) además de incluir una brújula para orientar dónde está la Meca (los musulmanes tienen que rezar orientados a la Meca, su lugar sagrado).

Para el teléfono de Google (Android) existe el AlSalawat, una aplicación que viene siendo un compendio de oraciones populares árabes. También en la store (tienda) de aplicaciones del Android se puede descargar una aplicación para escoger un nombre musulmán para un bebé. También, como no, encontramos la versión oral del Corán para ambos teléfonos inteligentes.

Para los judíos en 2007 salió un celular considerado Kosher que a resumidas cuentas bloquea los móviles para que no reciban ni realicen llamadas o menajes los días sábados (recordemos que para los hebreos el shabbat es una día de guardar).

También para el teléfono de Apple existe una aplicación llamada Shabbat Shalom que avisa, dependiendo la geografía de ubicación del móvil, la hora para encender las velas y/o las festividades que tienen que celebrar los judíos. También cuentan con una aplicación que les permite elegir entre la comida callejera, cuando están de viaje los fieles, cuál no atenta contra sus costumbres.

Los budistas cuentan también con diversas aplicaciones: el Zazen, una guía de poses meditativas; el iShrine, que nos permite visualizar un altar budista para estar más en sintonía a la hora de meditar, el iQuotable Buddha con frases célebres de Gautama (nombre de pila de Buda).

Si lo vemos desde una perspectiva objetiva podemos considerar que estas aplicaciones son buenas o al menos en teoría parece que pueden lograr cosas importantes: que a pesar de a modernidad el ser humano siga fiel a sus costumbres religiosas pero, siempre saco un pero a todo, ¿hasta dónde limitar o no el uso de la tecnología con la fe de las personas?

El otro día platicaba –vía chat–  con el encargado de un proyecto muy interesante en la Internet. Existe un programa-software gratuito llamado E-sword (o espada electrónica) desarrollado por Rick Meyers (profesor de Biblia protestante) en inglés aunque actualmente ha sido traducido a veintiún idiomas con un promedio de nueve millones de descargas desde el año dos mil.

El objetivo de Meyers fue brindar un medio accesible y gratuito para que las personas estudiaran la Sagrada Escritura. La iniciativa ha tenido un éxito rotundo y ha hecho, por la facilidad del programa, que se creen aplicaciones para el mismo. Los católico, protestantes mismos y otras denominaciones religiosas han hecho su parte y actualmente se pueden encontrar Biblias católicas o de otras denominaciones con comentarios, diccionarios, libros, etc. Sin duda, un proyecto ambicioso y que ha generado frutos.

El joven que les mencionaba con el que platiqué, seminarista por cierto, es el encargado de elaborar y subir a la red material –católico-– en español para dicho software. Cuando platicaba con él le exponía el hecho de que sí, es bueno tener al alcance muchas Biblias y cosas de formación pero que estaban descuidando una parte elemental: la doctrina, formar y enseñar. Y es que, hablando ya como católico, nosotros no sólo leemos la Biblia, la interpretamos en base a lo que nos enseña el Magisterio y la Tradición Apostólica

Concluí entonces en que el chico (joven) está obsesionado en subir material pero sin formar a sus posibles muchos lectores sobres las enseñanzas de la Biblia, y es que como comento arriba: la Biblia tiene que ser leída bajo la guía y tutela de las enseñanzas de la Iglesia. Esta charla me hizo recordar una cita bíblica:

El ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el mediodía, por el camino que por el desierto baja de Jerusalén a Gaza. Púsose luego en camino, y se encontró con un varón etíope, eunuco, ministro de Candace, reina de los etíopes, intendente de todos sus tesoros” Había venido a adorar a Jerusalén, y se volvía sentado en su coche, leyendo al profeta Isaías. Dijo el Espíritu a Felipe: Acércate y llégate a ese coche. Aceleró el paso Felipe; y oyendo que leía al profeta Isaías, le dijo: ¿Entiendes por ventura lo que lees?" El le contestó: ¿Cómo voy a entenderlo, si alguno no me guía? Y rogó a Felipe que subiese y se sentase a su lado.  (Hch 8, 26-31 / Traducción tomada de la Biblia Católica Nácar-Colunga)

Está bien que se quiera aprovechar el éxito tan impresionante que están teniendo las diferentes maneras de comunicarse (llámese Facebook, Twitter, Blogs, Iphones, Androids, Smartphones, Internet, Ordenadores [computadoras]) pero si sólo le brindamos a la gente el contenido para que ellos lo interpreten y lo usen libremente los estamos conduciendo a un abismal error y sobre todo, es un pasaporte seguro al fanatismo. Tanto el Corán como la Biblia son libros espirituales que no pueden –ni deben– ser leídos como un libro más, del mismo modo las aplicaciones de los teléfonos inteligentes que motivan al culto tienen que ser guiados por el ministro propio del culto.

Respondiendo la pregunta que da origen al post: ¿qué tanto unir la tecnología con la fe? Sólo lo necesario, recordemos que la tecnología puede ser usada como fin o como medio: como el medio que nos conduce a algo o como el fin al que queremos llegar. Si seguimos brindando elementos a lo loco sin brindar una guía espiritual -en cualquier religión- lograremos que las personas utilicen tanto los teléfonos como los programas de computadora como el fin para llegar a su dios y no usaremos la tecnología como lo que es: un medio para incitar al culto y, ya en el culto, llegar a la divinidad.



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